Mi Encuentro Contigo...

Mi encuentro contigo entre dulces y risas, miradas esquivas por pena y un hablar nervioso fue, aunque corto, una muestra de lo que nos venía, un camino de ternura y quizás con obstáculos. Lo sospechaba, lo sospechabas, lo sospechábamos… Entre nosotros había algo más allá que una sonrisa provocada sólo por mirarnos a la cara.

Mi encuentro contigo se convirtió en conversaciones largas, en las que las horas pasaban y el sueño no existía, donde las ocurrencias hacían presencia en cada texto y las apariencias tomaban su forma real al profundizar. Nuestra sospecha ya estaba clara, era real lo que sucedía, decidimos intentar sin intentarlo, solo dejamos que se construyera el camino.

Mi encuentro contigo no fue solo un encuentro, sino un abrazo para cuidarnos de la traición. Nos olvidamos por un rato de nosotros para pensar en lo que nos inventaban. Dudas surgían, intrigas nos rodeaban. Bastaba preguntarse: “¿Está mal lo que hacemos?” y a la vez responderse: “No es problema de ellos”. El querer crecía con cada sol que veían nuestros ojos, pero el temor nos  cubría con las tinieblas de la duda. Y nos dimos un abrazo más de protección y despedida, que firmó y puso un sello indeleble en nuestras vidas.

Mi encuentro contigo continuó siendo bombardeado por las voces del pasado y las del presente, escritor de novelas y mil fábulas y religiones, en las que se refugiaba sus ganas de deshacer lo que con tiempo y momentos únicos logramos construir. Combatimos la tormenta, el cataclismo que azotó nuestra morada, pero al final nos quedamos sin nada en esa batalla.

Mi encuentro contigo no ha terminado, aún después que la guerra perdida contra el mito y su arrogancia nos colocaran a distancias lejanas.  Quizás me estés buscando, tienes miedo de encontrarme; Quizás te este buscando, para hacerte saber que no fue tu error. Aún sin saber que será de ti en los próximos tiempos… quizás no has abierto los ojos lo suficientemente bien para darte cuenta que aquí sigo y te miro esperando provocar de nuevo una sonrisa en tu rostro.


Comentarios