Aquella Luna Eclipsada
Quién imaginaría que después de
tanto tiempo, desde aquel día de finales de un noviembre, nos hemos
reunido por fin, en esta esquina, para tomarnos un café durante esta
noche nublada y fría.
Y vagando iba por el mundo, creyendo
que había encontrado un rumbo entre las estrellas, sin darse cuenta
que navegaba en dirección errada. ¡Vaya manera extraña de empezar
a contarte parte de su historia! Pero así se sentía antes de
conocerte.
Es que si fuese tan sencillo de
explicar todo lo que ha pasado desde entonces, entre caminar,
tropezar y caer, saborear las sales de la tierra y levantarse de
nuevo. No es milagro que sea tan constante en lo que hace cuando la
vida le ha enseñado que el sol cae débil y se levanta con fuerza,
luego de algún tiempo.
Veo tu cara confundida, de no entender
por qué has venido a encontrarte con un loco cuando con tu locura ya
tienes suficientes. Pero de alienados está lleno el mundo, y cada
persona es feliz, en su mundo; aunque existan muchas que crean ser
felices, como yo, por ejemplo, que me siento bien la mayor parte del
tiempo.
El café va a la mitad y ya te siento
un poco distraída. Pido disculpas. Déjame continuar, recordando lo
perdido que se encontraba este amigo y cómo fue que de alguna manera
llegaste para dar sentido a su dirección. No te espantes, no es lo
que crees. Como te he dicho, se ha convertido en un luchador, en un
soñador que lucha, para ser más precisos, con alcanzar sus sueños.
¿Recuerdas tus sueños? Quisiera que
me contaras de ellos, no hablemos tanto de él y no dejes que yo
hable tanto en mi silencio. Cuéntame de tus travesuras, de tus
locuras. Háblame de tus miedos, de tus secretos. Atrévete a relatarme las
historias que tus viejos te han contado, de aquel regalo que más te
ha gustado en una navidad o de aquella luna eclipsada que te
dedicaron recientemente.
¡Ah! La recuerdas muy bien. Fue uno de
los mejores detalles poco comunes que las personas suelen regalarle a
otras; seguramente has pensado quien te la pudo haber dedicado. ¿Ya
no sospechas quién puede ser ese misterioso personaje?
El café se ha estancado a un cuarto
del fondo, se te ve el color en el rostro y te notas más interesada
en la conversación. Puedo darte detalles de ese misterioso personaje
que te dedicó aquella luna eclipsada. Ese mismo, que ansía decirte,
aún a estas horas, que despertaste más bella que nunca; que cada
sonrisa tuya es tu mejor accesorio, más allá de un lujoso vestido
de noche o tus prendas negras de diario, que no dejan de sentarte
bien.
¡Ah, ese terrible amigo mío! Tan
valiente y tan... él. Tienes algo que hace que él se quede sin
palabras cuando estas cerca. Quisiera él que le lanzaras esa mirada atenta, cautiva. Que lo atraparas en ella y lo encerraras en tu mente. ¡Cuánto le gustaría saber por un instante que está allí, atrapado!
Ha intentado convencerse una y mil veces de lo difícil que eres . Y mil y una veces se convence de que vales la pena. Es una batalla interna que le ha tocado librar desde que ha intentado aceptar la realidad. ¿Y cuál es la realidad? Seguro te preguntarás...
Ha intentado convencerse una y mil veces de lo difícil que eres . Y mil y una veces se convence de que vales la pena. Es una batalla interna que le ha tocado librar desde que ha intentado aceptar la realidad. ¿Y cuál es la realidad? Seguro te preguntarás...
Pero
para eso es mejor que descubras quién te dedicó aquella luna
eclipsada, mientras la taza queda vacía por completo.
Ese momento cuando crees que el talento de una persona puede seguir surgiendo, inspirándote y sobre todo sorprendiéndote. BOOOM vuelve a dejarte anonadada con historias, párrafos, oraciones. Pedrito de mi corazón, eres lo máximo, esto te quedo BELLO, me encanta :D :D
ResponderBorrarGracias, Sabdy de mi vida. No había leído el comentario. Espero continuar escribiendo, como te prometí hace unos días. Cosas nuevas están por venir. ¡Un beso!
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