Tu Mirada

No soy el mismo desde hace años. Desde que te vi, en especial, desde que te vi a los ojos, sentí una paz indescriptible.
Me he sumergido en ellos, en ti. Ha sido inevitable. No he parado de pensar en todas las cosas bonitas que existen... Todas tienen que ver contigo.
Tu mirada es de otro mundo, no hay atardecer que se compare con su calidez ni misceláneos símiles con su dulzura.
Por momentos, quiero comprenderla, muchas veces más de lo que debería. Quisiera entender por qué oculta ciertos pasados y preguntarme cuándo fue la última vez que lloró por un motivo noble. Capaz, volver la vista un poco hacia el pasado funcione. ¿Ha sido por preocupación o alivio? ¿Ha sido por decepción o satisfacción? ¿Ha sido por alegría o por tristeza?
¿Has buscado su respuesta? Estoy seguro que sí, has conocido los verdaderos orígenes de sus lágrimas y los proteges como a un tesoro. Pueden convertirse en tu alivio o en tu cruz, depende de la perspectiva. ¡No sabes lo que eso me motiva a comprenderte y nunca a juzgarte! No quiero sentenciarte, ni a la razón de la profundidad tras tu celestial mirada.
Quiero comprenderte, estimado niño en la foto. Hoy te veo en el espejo, pero tu mirada ha cambiado. ¡Déjame saber por qué!

Comentarios